El zar K, del juego y el petróleo, a los “fierros mediáticos”

La herencia kirchnerista

Cristóbal López gastó más de US$ 250 millones en comprar medios, con plata de la evasión impositiva.

Cristóbal López y su socio minoritario Fabián de Sousa construyeron en los últimos cuatro años el mayor multimedio kirchnerista, con plata de la evasión impositiva. Esos empresarios contaron que decidieron invertir en medios cuando salió una nota que criticaba duramente a Cristóbal, quien analizó iniciarle un juicio al periodista que la había escrito. Pero De Sousa lo convenció de tener “fierros mediáticos”, armas para atacar y defenderse.

Los críticos de los empresarios K del juego y el petróleo aseguraron que ellos invirtieron en medios a pedido de Cristina Fernández de Kirchner, cuando quiso sacar del sector a Daniel Hadad. A cambio, la entonces Presidenta les permitió evadir el Impuesto a los Combustibles de su petrolera Oil.

Cristóbal López dijo que iba a “cuidar” a Cristina, tal como le pidió su amigo Néstor Kirchner. Y para hacerlo, le dio el control operativo de los medios a De Sousa, un ex empleado suyo, que tiene el 30% del Grupo Indalo y es muy cercano a los dirigentes de La Cámpora.

Desde 2012, Indalo Media gastó más de 250 millones de dólares, en la compra de diarios, radios, canales de TV y productoras audiovisuales; mientras Oil Combustibles, del mismo Grupo Indalo, dejaba de pagar $ 8.000 millones a la AFIP del Impuesto a los Combustibles.

El primero de los grupos que compraron López y De Sousa fue el de Hadad, a quien le pagaron casi US$ 50 millones por la cadena de noticias C5N, Radio 10 y cuatro FM porteñas. La ley prohibía las transferencias, pero AFSCA autorizó la venta como una adecuación de Hadad a la ley de medios. El requisito era que vendieran dos FM, porque superaban el límite de multiplicidad de radios en una misma ciudad, pero nunca lo hicieron y Martín Sabbatella, titular de AFSCA, tampoco se los exigió.

La primera decisión de los socios K fue echar al periodista Marcelo Longobardi, de Radio 10, por ser crítico de la gestión del Gobierno. El raid siguió en 2013, con la compra del paquete mayoritario de la productora Ideas del Sur, a Marcelo Tinelli, y luego al Grupo Clarín -no quería ser socio de López-, quedando Tinelli como socio minoritario (19%); hasta que en 2016 el popular conductor también les vendió su parte en la productora.

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A fines de 2014, Cristóbal y De Sousa compraron el 60% de los diarios Ambito Financiero, Buenos Aires Herald y El Ciudadano (Santa Fe). A los pocos meses, adquirieron el 51% de la productora La Corte, de los hermanos Monzoncillo, que registraba los actos de Cristina Kirchner y era el principal contratista del Fútbol Para Todos.

En 2015 compraron el 81% de la productora Pensado Para Televisión (PPT), de Diego Gvirtz, que hacía 6-7-8, entre otros programas; y tenía uno de los archivos más grandes, con 400.000 horas de TV grabadas y 30 visualizadores.

En 2016, Cristóbal y De Sousa se quedaron con la participación minoritaria de Gvirtz en PPT. Además, incorporaron el diario gratuito El Argentino, la cadena de noticias CN23 y el 50% de radio Vorterix -Mario Pergolini mantuvo la otra mitad-, en un intercambio de acciones con los testaferros de Sergio Szpolski y Matías Garfunkel, que quedaron como socios minoritarios de Indalo Media.

Con el cambio de Gobierno, la nueva distribución de la publicidad oficial y la exigencia del pago de sus deudas impositivas, el mayor multimedio K entró en crisis y obligó a irse a 200 empleados de la productora PPT y el canal CN23.

Fuente Diario Clarín