Cristina instó a la Corte a definir la ley de medios

Con la presencia de buena parte de sus candidatos, la presidenta Cristina Kirchner cuestionó ayer la demora de la Corte Suprema para definir la constitucionalidad o no de la ley de medios y anunció, al borde de violar la veda para hacer actos de gestión, una nueva baja del desempleo y créditos del gobierno nacional.

La jefa del Estado estuvo ayer en Cañuelas en una fábrica de lavarropas que financió parte de su instalación con 20 millones de pesos del programa Créditos del Bicentenario, que gestiona el Ministerio de Industria. La nueva ley de reforma política sancionada en 2009 prohíbe a la Presidenta hacer actos que puedan inducir al votante. Para sortear ese obstáculo, el Gobierno organiza visitas de Cristina a empresas privadas.

En medio de su discurso, la Presidenta anunció un baja del desempleo en el segundo trimestre, que pasó de 7,9 por ciento a 7,2, y se mostró con sus candidatos en varios distritos. A su lado se sentó el intendente de Lomas de Zamora y cabeza de lista del Frente para la Victoria en la provincia de Buenos Aires, Martín Insaurralde, junto a su compañera de fórmula, Juliana Di Tullio, y el gobernador bonaerense, Daniel Scioli.

Cristina Kirchner se comunicó por teleconferencia con la sede del sindicato de los mecánicos, Smata, en Capital. Del otro lado de la pantalla aparecieron el candidato a senador Daniel Filmus y el postulante para la Cámara de Diputados Juan Cabandié. Cuando le tocó el turno a la ciudad de Santo Tomé, la jefa del Estado buscó con la mirada a otro de los suyos. «Ahí está mi amigo Jorge Obeid», le dedicó al ex gobernador de Santa Fe y candidato a diputado en las próximas elecciones. Se le desdibujó porque vestía pechera y gorro amarillo. Primer senador suplente, también tuvo su momento con la Presidenta el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, con otra comunicación desde Paraná.

PEDIDO RENOVADO

En un repaso de la gestión oficial, Cristina Kirchner recordó la ley de medios sancionada en 2009. «Todavía tenemos una parte que esperemos que se definan pronto sobre su constitucionalidad, porque la verdad que cuatro años esperando por una ley es mucho», planteó sobre la demora de la Corte Suprema en fallar respecto de la cuestión de fondo de la norma. Todos los tiempos judiciales están cumplidos y el fallo puede salir en cualquier momento, sea antes o después de las elecciones del 11 de agosto. «Creo que el país, la democracia y todos los argentinos se merecen tener una ley acorde con los tiempos, con la diversificación, con la no concentración, con la desmonopolización», apuntó la Presidenta.

La jefa del Estado hizo un nuevo pedido a los gremios. Junto a ella estuvo el líder de la CGT alineada con la Casa Rosada, Antonio Caló. «El gran desafío de los sindicatos es agrandar la mesa de debate» del salario mínimo, sostuvo, en referencia a los trabajadores no registrados, cifra que llega al 32 por ciento.

En otro intento de apuntalar la gestión en medio de la campaña, la Presidenta prometió más fondos oficiales, aunque sin hacer anuncios concretos. «Donde haya un argentino, donde haya un empresario dispuesto a producir cosas en el país, dispuesto a sustituir importaciones, ahí va a estar el gobierno nacional poniendo todo lo que hay que poner», abundó.

En el renovado romance político entre Cristina y Scioli, ayer el gobernador mostró otro gesto de fe kirchnerista. «Estoy acá por convicción y por compromiso, eso es tener coraje y valentía», arengó el mandatario. Fue en el Salón de Usos Múltiples (SUM) de la casa de gobierno provincial, donde juntó al mediodía a todo su gabinete, invitó a Insaurralde y hasta selló la paz con su vice, Gabriel Mariotto, que protagonizó recién ayer la primera foto con Scioli desde que el gobernador se consolidó como una de las espadas más fuertes de la campaña del kirchnerismo.

Scioli le dio su «apoyo absoluto» al intendente de Lomas de Zamora, que le devolvió la gentileza con el alineamiento a su política, incluso en seguridad. «No queremos que un delincuente entre por una puerta y salga por la otra», abundó el candidato de Cristina durante su discurso.