UN HIJO DEL MINISTRO DE VIDO CON PROGRAMA EN RADIO CON AMPARO POR PPP CANCELADO

El hijo mayor y rockero del ministro de Planificación Julio De Vido, Facundo, tiene un programa en la radio Actitud Rock, 101.9 de la Ciudad de Buenos Aires, una emisora que tiene el permiso precario y provisorio cancelado desde el año 2006.

El programa Periodismo Para Todos reveló, el domingo próximo pasado, que la radio fue, en principio, puesta en marcha por un vocero de De Vido, que no tiene publicidad, pero que contrata a figuras de primer nivel para conducir los programas.

La frecuencia pertenecía a FM Kosiuko de la empresa de ropa homónima que, dicho sea de paso, fue denunciada como explotadora de trabajo esclavo en sus talleres por la ONG La Alameda.

El entonces interventor en el COMFER (actual AFSCA), Julio Donato Bárbaro, firmó la Resolución 872 el 26 de mayo de 2006, a través de la cual canceló el PPP Nº 57, correspondiente a la estación FM KOSIUKO (EX FM LIBRE) de la Capital Federal y la intimó al cese inmediato de sus transmisiones.

El informe citó que en la dirección de asuntos legales de la AFSCA hay un pedido de revocatoria del acto administrativo que canceló el PPP.

La postura de la emisora

La radio Actitud Rock desmintió al programa «Periodismo para Todos», conducido por Jorge Lanata en Canal 13 del Grupo Clarín, al afirmar que uno de los hijos del ministro de Planificación, Julio De Vido, «nada tiene que ver con la dirección ni con la sociedad» que maneja la radio.

«Actitud Rock es una propiedad de Radio Lieder SA (…). Facundo De Vido participa en el programa `Mal Acostumbrados´ (…) y nada tiene que ver con la dirección ni con la sociedad Radio Lieder SA», indicó el comunicado.

A su vez, señaló que Diego Mandelman, ex vocero del ministro, «es un conocido» y que «de ninguna manera participó en la contratación de la artística ni realizó gestiones administrativas ya que no es socio, empleado ni contratado y no tiene relación laboral con la radio».

Jorge Spósito, quien suscribe el comunicado, aseguró que es el presidente de Fábrica de Ideas y que sus oficinas fueron utilizadas por la radio debido a que «no tenía espacio físico para operar».

Además, el texto señaló que «la radio opera mediante un amparo judicial» y que los conductores «tienen un contrato personal desde el inicio del proyecto para hacer los respectivos programas», y que se ven expuestos «por la difusión de un falso informe que perjudica su imagen frente a la sociedad».

Por último, la empresa anunció que «se reserva el derecho de actuar judicialmente».